La droguería es una tienda antigua, desordenada y llena de objetos. El viejo tendero, el Sr. Antonio, se ha encargado del negocio desde siempre. Sin embargo, los tiempos están cambiando y la droguería no es una excepción. El hijo del dueño se hace cargo de la tienda, contrata a un nuevo empleado y el viejo revoltijo pasa a ocupar los nuevos armarios que ocupan todo el espacio. El Sr. Antonio pierde la perspectiva de todo lo que fue su vida y se siente perdido en esa tienda con la que no tiene nada que ver.